En el marco del Día Mundial del Corazón, BeHealth realizó un un programa especial en alianza con el Centro Médico Episcopal San Lucas, en Ponce. Durante la jornada, especialistas de distintas disciplinas abordaron los retos y avances en torno a la salud cardiovascular, desde la tecnología de primera categoría hasta el cuidado emocional y familiar. El encuentro dejó claro que el corazón no solo se cuida con medicina, sino también con cercanía, prevención y educación.
El Lcdo. Rafael Alvarado Noriega, director ejecutivo operacional del Centro Médico Episcopal San Lucas, subrayó el liderazgo histórico del hospital en el campo cardiovascular. Recordó que “para la década de 1940 fue el primer hospital en Puerto Rico donde se hizo la primera cirugía cardíaca”. También destacó la ampliación de sus servicios: “Tenemos cinco salas destinadas a cirugía cardiovascular y contamos con el grupo más grande de electrofisiología”. Para Alvarado, este crecimiento responde a una visión clara:
“La visión de nosotros como hospital es continuar creciendo a otro nivel. No tenemos nada que envidiarle a Estados Unidos: contamos con tecnología de primera”.
Lee más: Prevención y chequeos regulares: La clave para un corazón saludable
Hipertensión: el enemigo silencioso
Uno de los temas centrales fue la hipertensión arterial. El Dr. Rafael Rivera Berríos, cardiólogo intervencional, advirtió que se trata de una condición que muchas veces no presenta señales claras, pero puede tener consecuencias devastadoras.
“Se le llama la hipertensión el asesino silencioso porque muchas veces no hay síntomas”, explicó.
Rivera Berríos agregó que “casi el 20% de los pacientes que tienen hipertensión no lo saben, porque no van a una oficina médica y no tienen síntomas”. Los riesgos, dijo, son enormes: “La hipertensión es el factor de riesgo más grande que hay para tener enfermedad coronaria, es decir, que se tapan las arterias del corazón. Hay que atacarla desde que se identifica”.
Lee más: Regeneración del corazón tras un infarto: Avanza la ciencia
El especialista recordó que los síntomas pueden ser variados y confundirse: “puede tener dolor de cabeza persistente, dolor retroorbitario, fatiga e incluso opresión en el pecho”. Por ello, insistió en la necesidad de chequeos médicos frecuentes y cambios en el estilo de vida:
“Factores como el consumo de sodio, el sobrepeso, el sedentarismo o el consumo de alcohol influyen a que la presión empiece a aumentar”.
El corazón y las emociones
La relación entre mente y corazón también tuvo un espacio clave en la jornada. La Dra. Rocío Zayas, psicóloga clínica y directora de operaciones del Centro de Salud Conductual San Lucas, enfatizó que “el mal manejo del estrés, en efecto, va a tener un efecto directo en el corazón porque nuestro cuerpo no se separa de las emociones”.
Conoce más: Mente y corazón feliz: tips para cuidar la salud emocional infantil
Zayas explicó que recibir un diagnóstico cardíaco transforma la vida de los pacientes: “Muchas veces se atraviesan hasta todas las etapas del duelo, como si hubiese perdido a un ser querido”. Además, señaló que la incertidumbre es uno de los sentimientos más comunes:
“¿Qué va a pasar conmigo? ¿Qué va a pasar con mi familia? ¿Qué va a pasar económicamente ante un diagnóstico?”.
Para la especialista, aceptar la ayuda psicológica es vital. “Esto no es un proceso fácil. Aceptar, necesitar ayuda es el primer paso para que realmente uno se pueda beneficiar en todos los ámbitos, no solamente físicos, sino también emocional”. Destacó que cada vez más cardiólogos refieren a sus pacientes a la salud conductual:
“Recibimos muchas llamadas de cardiólogos: ‘Mira, tengo este paciente, recibí este diagnóstico, ¿cómo me lo pueden ayudar?’”.
La importancia de actuar a tiempo
El componente de la preparación ciudadana también fue destacado. La Dra. Yaritza Pérez, emergencióloga, explicó que en un paro cardíaco “cada segundo cuenta”. Según datos que compartió, “ocurren más de 350,000 paros cardíacos anuales en Estados Unidos y hasta un 90% pueden ser fatales”.
Frente a esta realidad, la especialista fue contundente: “La reanimación cardiopulmonar te va a ayudar a reanimar a la persona que tiene un paro cardíaco, que es cuando se detiene la circulación. Cada segundo cuenta para evitar daños irreversibles”.
Pérez recalcó que cualquier persona puede aprender RCP: “Algo tan sencillo como que la persona que está presenciándolo pueda tomar acción le puede salvar la vida”. Y recordó que la diferencia entre una atención inmediata y esperar a llegar al hospital puede ser la diferencia entre la vida y la muerte.
El cuidado desde el hogar
Finalmente, el Dr. Ángel Dávila, director médico de Hospicio y Home Care San Lucas, habló del valor de la atención domiciliaria.
“Todo el servicio que nosotros estamos ofreciendo es en el hogar del paciente y una de las cosas importantes es que el cuidador debe estar 24/7 para auxilio”, explicó.
Dávila recalcó que la meta es brindar calidad de vida: “Lo primero es el manejo del dolor, porque lo que queremos es calidad de vida para esos pacientes y para los cuidadores”. El médico resaltó el valor humano de este servicio: “Yo siempre he tratado a los pacientes como familia y esto sigue siendo así. Llego a la casa y me dicen: ‘No te vayas sin comer con nosotros’… ese trato es bien bonito”.
Además, subrayó la importancia de la dignidad: “Tanto el paciente como el familiar deben ser bien tratados. Yo he atendido muchas salas de emergencia y los médicos que trabajan conmigo tenían que hacerlo de esa manera: tratar a los pacientes con respeto y dignidad”.
La programa especial de BeHealth y el Centro Médico Episcopal San Lucas dejó un mensaje claro: el cuidado del corazón va mucho más allá de lo clínico. Involucra innovación tecnológica, prevención de riesgos, apoyo psicológico, preparación comunitaria y acompañamiento familiar. Como resumió el Lcdo. Alvarado Noriega, “somos un hospital que ha hecho historia en Puerto Rico y seguiremos creciendo con el compromiso de cuidar el corazón de nuestra gente”.

