La palabra cirugía suele generar temor en cualquier familia, especialmente cuando se trata de los más pequeños. Sin embargo, en el Puerto Rico Children’s Hospital, el enfoque va más allá del procedimiento quirúrgico: combina información clara, acompañamiento emocional y tecnología avanzada para garantizar la seguridad y el bienestar de cada paciente pediátrico.
“El punto y la meta de siempre es hacer una cirugía segura y bien llevadera, para que el niño tenga la mejor experiencia posible y unos resultados excelentes”, expresó el doctor Anwar Abdul Hadi, cirujano pediátrico de la institución durante una entrevista con BeHealth.
Información y acompañamiento: claves antes de entrar al quirófano
El proceso quirúrgico inicia mucho antes de la sala de operaciones. Para el especialista, la educación a los padres es fundamental. “Lo importante en cirugía, y en cualquier subespecialidad, es información y brindarles a los papás la información diagnóstica y el proceso de por qué llegamos a la necesidad de cirugía”, explicó.
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El equipo médico acompaña a las familias paso a paso, estableciendo expectativas realistas y aclarando dudas. “Cuando llevamos a los padres y a los niños de la mano y les explicamos por qué tiene que ocurrir esto, cómo debe ocurrir y los resultados que esperamos, podemos sentar expectativas y entender realmente lo que es la cirugía”, añadió.
Ese acompañamiento no solo es clínico, sino también emocional. “Involucramos al padre, al abuelo, a la abuela, a todo el mundo que necesite, para que trabajemos de la mano y que al niño le vaya muy bien”, destacó el cirujano. Este enfoque integral fortalece la confianza familiar y reduce la ansiedad preoperatoria.
Innovación y avances que transforman la recuperación
En comparación con décadas pasadas, la medicina moderna ha experimentado avances significativos, especialmente en el área quirúrgica pediátrica. El doctor Abdul Hadi explicó que el proceso se divide en tres etapas: antes, durante y después de la cirugía.
En la fase preoperatoria, el progreso en diagnóstico por imágenes permite obtener información más precisa antes de intervenir. “Siempre buscamos tener la mejor información posible antes de proceder a un proceso quirúrgico”, señaló.
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Durante la cirugía, los avances en anestesia han marcado una diferencia crucial. “La forma de dar anestesia es mucho más llevadera y mucho más segura”, afirmó. Además, técnicas como la laparoscopia y, en algunos casos, la cirugía robótica, permiten procedimientos menos invasivos y con mejores resultados.
El impacto se refleja especialmente en la recuperación. “Una cirugía que quizás hace 15 años requería tres o cuatro días en el hospital, hoy el mismo día o al siguiente el paciente puede estar en su casa”, explicó. Este enfoque favorece una recuperación más rápida, menor riesgo de complicaciones y un retorno temprano a la vida cotidiana. “Queremos que ese niño vuelva lo más rápido posible a su actividad normal, para que sea feliz y juegue”, enfatizó.
Retos y futuro de la cirugía pediátrica en la isla
A pesar de los avances, existen desafíos. La escasez de médicos y la disponibilidad de recursos son realidades globales que también impactan a Puerto Rico. No obstante, el especialista se mostró optimista. “Estoy bien orgulloso y feliz de la oportunidad que me han dado aquí, porque se está empujando mucho para innovar y traer especialistas”, afirmó.
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En casos extremadamente complejos, puede ser necesario transferir pacientes fuera de la isla, aunque aseguró que esto es “ultramega raro”. Aun así, resaltó que la colaboración internacional es parte del sistema de salud global y ocurre también en ciudades de Estados Unidos y otros países.
Sobre el futuro, el mensaje es esperanzador. “Yo lo veo muy bonito y muy bueno… siempre queremos que más especialistas vengan y seguir desarrollando la cirugía pediátrica en general”, sostuvo. La meta es continuar fortaleciendo un modelo basado en la excelencia médica, el cuidado personalizado y la innovación constante.
Al definir lo que significa ser cirujano pediátrico, el doctor no ocultó su emoción: “Es lo mejor que yo puedo hacer; es lo más lindo que hay”. Para él, ayudar a un niño y regresar a casa sabiendo que marcó una diferencia es la mayor recompensa.

