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«Nuestro hijo no tiene que vivir una vida de prohibiciones o frustración»: el testimonio de una madre

¿Cómo le dices a un niño que está enfermo, que siempre estará enfermo, porque tiene una enfermedad que no cura? Esta es una de las preguntas que todo papá o mamá se realiza ante el diagnóstico de su hijo con una enfermedad. Tal fue el caso de María López, cuya hija fue diagnosticada con diabetes tipo 1 con apenas 9 años. Esta condición, en la que el cuerpo deja de producir insulina, es autoinmune y no tiene cura. Por tanto, dicha insulina se debe proveer durante toda la vida a través de inyecciones.

Ya han pasado 11 años desde ese entonces y María se encuentra aún vinculada a la Fundación Pediátrica de Diabetes.

Contó que “cuando llega un diagnóstico así a una familia es un golpe fuerte y a veces devastador”.

Y es que, como padres, cualquier cambio en nuestros hijos es evidente como la sed constante, la pérdida de peso o las ganas frecuentes de orinar.

Muchas veces se espera que sea alguna enfermedad pasajera, pero en el caso de María, les tocó aceptar que es una condición para toda la vida y que actualmente no tiene una cura.

“Sin embargo, nuestros niños y jóvenes pueden tener una vida saludable; y ese es el mensaje que siempre llevamos en la Fundación Pediátrica de Diabetes”, precisó.

Sobre el diagnóstico de su hija, María señaló que fue una vida que cambio, con inyecciones de insulina y monitoreo cuatro veces al día.

“Con diabetes tipo 1 no hay alimentos prohibidos, hay porciones. Nuestro hijo no tiene que vivir una vida de prohibiciones o frustración. Tenemos que educarnos y aprender a contar carbohidratos que, junto a la insulina y el nivel de azúcar en la sangre, nos puede permitir ofrecer a nuestros hijos variedad de alimentos”, enfatizó.

También señaló que la fundación lleva ya 20 años con oficinas actualmente en Santurce, San Juan, Aguadillas y Ponce. Adicionalmente, ofrecen servicios virtuales en el área Este.

“El objetivo de la fundación es que cuando un niño joven es diagnosticado, la familia reciba todo lo necesario para arrancar con ese diagnóstico”.

También ofrecen la ayuda de educación a través de charlas con los papás sobre el manejo de la diabetes. Adicionalmente, hay apoyo de nutricionistas y psicólogos.

“Es importante que cuando recibimos un diagnóstico como este debemos buscar ayuda, la peor decisión es aislarnos”, enfatizó.

Confesó además que el proceso de aceptación no ha sido fácil, pero actualmente la diabetes forma parte de la vida en la familia.

María resaltó que es importante la educación: conocer la condición y aprender a contar carbohidratos para una mejor calidad de vida de los niños, siempre de la mano de los endocrinólogos.

“Usted puede tener un hijo feliz y completamente saludable con diabetes tipo 1”, precisó.

María compartió también que su hija actualmente es estudiante universitaria y también trabaja, “una vida similar a cualquier joven de su edad”.

“Ahora mismo hay tecnologías que nos ayudan enormemente, como los monitores y la bomba de insulina”, añadió.

Para más información puede comunicarse al 7876336373 y en sus redes sociales.

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