BeHealth conversó con la Dra. Mariely Agosto, presidenta de la Sociedad Puertorriqueña de Pediatría, quien destacó la importancia de la visita al pediatra como espacios seguros para resolver dudas, monitorear el desarrollo y cuidar no solo al niño, sino también a quien lo cuida.
Más que chequeos, encuentros de confianza
“El pediatra es su mano aliada, es su amigo a la hora de cuidar la salud de su niño”, comentó la Dra. Agosto durante su intervención en Salud Fest. Para ella, no existen preguntas tontas ni preocupaciones pequeñas: todas son válidas y merecen atención.
“Nada es una pregunta tonta… cualquier duda que tengamos, el pediatra está para escucharte, no para juzgarte”, enfatizó.
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Los pediatras no están para regañar o señalar errores, sino para orientar. “El pediatra no está para decirte: ‘lo estás haciendo mal’, sino para decirte: ‘mamá, vamos a hacer esto, vamos a hacer lo otro’”, explicó la doctora, subrayando que cada niño es único y los padres deben sentirse cómodos consultando todo tipo de inquietudes.
Desarrollo físico y emocional van de la mano
La visita al pediatra es también una herramienta para asegurar que el niño crezca en todos los sentidos. Desde el peso adecuado hasta el desarrollo del lenguaje o las habilidades motoras, hay señales que deben observarse con atención.
“Si sientes que hay un retraso o hay una destreza no alcanzada, es importante discutirla… podemos pactar y hacer una diferencia enorme en su crecimiento”, aseguró la especialista.
El contacto visual, la reacción a los sonidos, las expresiones o la forma en que el niño interactúa son indicadores que se deben observar y conversar en consulta.
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Además, resaltó que no se trata solo del niño: “La salud mental de la madre es bien importante para el pediatra y muchas veces somos nosotros quienes identificamos una depresión posparto”, dijo.
Más allá de lo físico: el valor emocional del acompañamiento
Las visitas pediátricas también ofrecen contención emocional. “Queremos transmitirle esa seguridad a los cuidadores para que puedan cuidar con amor y reconocer las destrezas de su niño”, dijo la Dra. Agosto. Cada etapa trae desafíos, pero también oportunidades de disfrutar el crecimiento.
Incluso, abordó la importancia de contar con cuidadores con paciencia y comprensión, ya que “si se queda algún cuidador que no tiene suficiente paciencia, no es el indicado”, advirtió, especialmente en casos de cólicos u otros retos tempranos.
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Pantallas, estimulación y rutinas: preguntas frecuentes
Uno de los temas que más inquieta a padres y madres hoy es el uso de pantallas. Al respecto, la Dra. Agosto fue clara: “Los infantes no necesitan pantallas digitales… lo que queremos es brindar un entorno emocional y físico que sea adecuado”, recomendó.
También explicó detalles sobre el crecimiento esperado: los bebés deben duplicar su peso a los 5-6 meses y triplicarlo al año, y se deben cambiar entre 6 a 8 pañales diarios para verificar su buena hidratación.
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La crianza como proceso compartido
La doctora cerró con un mensaje inspirador: “Lo estás haciendo muy bien, y lo que necesitas es esa seguridad”. Señaló que el pediatra está para reforzar, no para juzgar, y que en cada consulta se gana confianza y se previenen problemas mayores a futuro.
“Tenemos que cuidar a nuestros niños, acompañarlos emocionalmente, reconocer sus emociones y sus necesidades”, concluyó.

