Artritis psoriásica: síntomas de alerta y diagnóstico

Un 40% de los pacientes con afectación cutánea desarrollan inflamación articular y daño sistémico, advierte el reumatólogo José Rodríguez Santiago

Hasta cuatro de cada diez personas diagnosticadas con psoriasis enfrentan el riesgo de desarrollar artritis psoriásica, una afección autoinmune y degenerativa que trasciende las lesiones visibles en la piel y compromete directamente articulaciones, tendones y órganos vitales.

Así lo alertó el reumatólogo José Rodríguez Santiago durante el evento educativo CAI Conexión, celebrado en Plaza Las Américas, donde subrayó que esta condición no debe atenderse como un mero problema estético o cutáneo.

Lee:Dancing Mindfulness: ¿Cómo funciona en pacientes con condiciones autoinmunes?

«La artritis psoriásica es la condición reumática autoinmune sistémica que más se asocia a la genética. Entre un 30% y un 40% de quienes presentan afectación en piel desarrollan artritis, pero también vemos pacientes con antecedentes familiares que debutan con daño articular sin haber tenido nunca una lesión cutánea activa», explicó el especialista.

A diferencia de la artritis reumatoide tradicional, la variante psoriásica afecta de forma particular las entesis —los puntos donde los tendones y ligamentos se insertan en el hueso— y se cataloga como seronegativa, al arrojar resultados negativos en las pruebas de factor reumatoide en sangre.

Te puede interesar:Claves para identificar la polimialgia reumática

Entre las señales de alerta principales, el especialista destacó la dactilitis —o hinchazón completa de los dedos de manos y pies («dedos en salchicha»)—, el dolor lumbar nocturno que interrumpe el sueño de madrugada y alivia con el movimiento, y las alteraciones ungueales como hoyuelos o desprendimiento. A estos signos se suman brotes cutáneos discretos en gotas o lesiones húmedas en pliegues del cuerpo que suelen confundirse con hongos.

La intervención médica temprana resulta crítica para prevenir secuelas incapacitantes, como la deformidad articular o la fusión progresiva de la columna vertebral. Al tratarse de un proceso inflamatorio sistémico no controlado, la enfermedad también puede desencadenar uveítis ocular y comprometer funciones cardiovasculares y pulmonares.

«El sistema inmune no se limita a la coyuntura; ataca otros órganos internos y tenemos que proteger el pulmón, el corazón, los riñones y los ojos. Tenemos que apagar el proceso inflamatorio para evitar complicaciones permanentes. Hoy contamos con un abanico terapéutico amplio, pero la clave está en el diagnóstico temprano y en que el paciente no abandone su tratamiento ni sus visitas de seguimiento», concluyó Rodríguez Santiago.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Comenta

Articulos relacionados

Las más Recientes

Reportajes

data-height="600" data-small-header="false" data-adapt-container-width="true" data-hide-cover="false" data-show-facepile="true">