Una orden administrativa agiliza por 60 días la entrada de suministros a la isla sin eximir los controles de calidad sanitaria
En respuesta al descenso crítico en los principales embalses de la isla provocado por la falta de lluvias, el Departamento de Salud de Puerto Rico (DS) activó un mecanismo extraordinario para evitar el desabastecimiento de agua potable y hielo comercial.
Te puede interesar:No hay agua: ¿Cuál es el plan?
Mediante la Orden Administrativa Núm. 2026-646, firmada por el secretario de la agencia, doctor Víctor M. Ramos Otero, el gobierno otorgó una dispensa de 60 días que agiliza los trámites de importación y distribución de estos productos esenciales, aunque manteniendo vigentes los protocolos de salud.
«La prioridad es garantizar el abasto sin comprometer la seguridad sanitaria. Facilitamos el acceso, no eliminamos los controles», puntualizó Ramos Otero al enfatizar que cualquier lote sospechoso podrá ser confiscado o retenido de inmediato.
Para acogerse a la exención, las empresas interesadas deberán solicitar la autorización directamente ante el Secretario de Salud. Además, están obligadas a certificar que el agua y el hielo provienen de fuentes aprobadas para consumo humano y que cumplen con todas las regulaciones sanitarias federales y de su lugar de origen.
Lee:Salud activa centro de emergencia ante escasez de agua
Asimismo, los importadores deberán mantener disponible la documentación que acredite la trazabilidad y las pruebas de laboratorio de cada lote. Por último, será mandatorio garantizar una cadena de transporte y almacenamiento óptima para prevenir cualquier riesgo de contaminación cruzada.
La directriz, que responde al plan de contingencia del gobierno central frente a la temporada seca, permanecerá vigente durante dos meses con opción a prórroga según evolucione el nivel de los embalses y la precipitación en la isla.

