La Unidad de Control de Vectores del Fideicomiso de Ciencia conmemoró diez años de vigilancia e innovación tecnológica frente al dengue
En el marco del Día Mundial de la Concientización del Mosquito, la Unidad de Control de Vectores de Puerto Rico (PRVCU), adscrita al Fideicomiso para Ciencia, Tecnología e Investigación de Puerto Rico (FCTIPR), celebró su décimo aniversario abriendo las puertas de sus instalaciones para mostrar los avances tecnológicos, moleculares y de trabajo de campo que han fortalecido la lucha contra el dengue, zika y chikungunya en la isla.
La unidad, fundada en 2016 en alianza estratégica con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), ha establecido uno de los sistemas de vigilancia técnica más avanzados y reconocidos en los Estados Unidos, enfocado en el monitoreo del mosquito Aedes aegypti.
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Lucy Crespo, Principal Oficial Ejecutiva del FCTIPR, destacó la trascendencia de este aniversario dual y el impacto de la entidad en la salud pública.
«Desde que creamos nuestra unidad, hemos tenido la oportunidad no solamente de hacer el despliegue de vigilancia técnica que nos permite monitorear la presencia de mosquitos a través de todo Puerto Rico en particular de las hembras, que son las que transmiten las enfermedades», expresó.
Por su parte, la directora de programa de la Unidad de Control de Vectores, la Dra. Julieanne Miranda Bermúdez, enfatizó que la ciencia depende directamente de la colaboración ciudadana a través del Manejo Integrado de Vectores, el cual combina vigilancia, control y movilización en las comunidades.
«Si no tenemos a la comunidad envuelta en esto, no va a haber una solución efectiva. Esto no tiene una sola respuesta, es un trabajo colaborativo entre agencias gubernamentales, municipios, organizaciones sin fines de lucro y entidades privadas», sostuvo Miranda Bermúdez.
Capacidad diagnóstica y despliegue de campo
Durante la casa abierta, se destacó la infraestructura científica de la unidad, que cuenta con dos laboratorios principales ubicados en San Juan y Ponce. Estas instalaciones tienen la capacidad de procesar millones de mosquitos y analizar más de 1,800 muestras semanales mediante pruebas moleculares, lo que permite detectar transmisiones activas en las comunidades locales y brindar apoyo técnico a otros países del Caribe.
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En el plano operativo, el equipo técnico realiza aplicaciones a gran escala utilizando maquinaria especializada como la Buffalo Turbine. A través de este sistema, dispersan Bti (Bacillus thuringiensis israelensis), una bacteria natural del suelo que actúa directamente sobre el agua acumulada para eliminar las larvas antes de que completen su ciclo y se transformen en mosquitos adultos.
Con este junte multisectorial —que incluye al Departamento de Salud, el Departamento de la Vivienda y el Departamento de Agricultura—, la Unidad de Control de Vectores reafirmó su compromiso de continuar expandiendo herramientas tecnológicas y educativas para salvaguardar la salud de las familias puertorriqueñas.

