Especialista advierten que una caída inexplicable en los conteos sanguíneos de adultos mayores puede alertar sobre esta condición, cuyos tratamientos avanzados y trasplantes ya están disponibles en la isla
Una alteración persistente en un análisis de sangre rutinario puede ser la primera y única señal de alerta frente a los síndromes mielodisplásicos, un grupo de cánceres de la médula ósea que con frecuencia se confunden con anemias comunes y afectan principalmente a adultos mayores de 65 años.
Así lo advirtió el hematólogo-oncólogo Alexis Cruz Chacón durante el especial televisivo Cánceres de la Sangre en Puerto Rico, quien explicó que esta condición surge por un fallo en la maduración de las células madre dentro de la médula ósea, lo que impide generar niveles adecuados de glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas.
“No toda disminución en hemoglobina es anemia; un síndrome mielodisplásico puede manifestarse como tal”, subrayó Cruz Chacón.
Las manifestaciones clínicas varían según la línea celular comprometida: el déficit de glóbulos blancos detona infecciones respiratorias o cutáneas recurrentes; la falta de glóbulos rojos provoca fatiga severa, disnea y palpitaciones; mientras que el descenso plaquetario representa el mayor riesgo, pues puede desatar desde petequias y sangrado de encías hasta hemorragias cerebrales o gastrointestinales.
Lee:Irradiación Corporal Total : Clave en trasplante de médula ósea
Cuando estas bajas celulares no responden a deficiencias nutricionales ni a infecciones activas, el diagnóstico definitivo requiere una biopsia y aspirado de médula ósea en la cadera, complementada con pruebas citogenéticas y moleculares.
Tratamiento según el riesgo
El abordaje terapéutico no siempre implica quimioterapia inmediata. Mediante el sistema internacional IPSS, los médicos estratifican la enfermedad en riesgo bajo, intermedio o alto a partir de la edad, conteos celulares y anomalías genéticas.
En etapas de bajo riesgo, el manejo suele limitarse a observación periódica o al uso de factores de crecimiento para estimular la médula. No obstante, en fases intermedias y avanzadas se recurre a quimioterapias de baja intensidad combinadas con terapias dirigidas orales, diseñadas para contener la enfermedad y servir de puente hacia la única opción curativa; el trasplante alogénico de médula ósea.
Aunque históricamente la edad avanzada descartaba a los candidatos a trasplante, hoy la selección depende de la capacidad física y las comorbilidades del paciente. Además, la histórica barrera de compatibilidad —donde solo el 25 % tiene un hermano idéntico y los hispanos apenas representan el 10 % en registros internacionales como Be The Match— se ha sorteado con éxito gracias a los trasplantes haploidénticos, que permiten utilizar donantes compatibles al 50 %, como hijos o padres.
Cruz Chacón enfatizó que los pacientes en Puerto Rico no tienen que viajar al exterior para acceder a tratamientos de vanguardia. Desde 2017, el Hospital Auxilio Mutuo realiza trasplantes alogénicos de médula ósea, donde los síndromes mielodisplásicos representan la tercera indicación más frecuente, solo detrás de las leucemias agudas.
Te puede interesar:Linfoma folicular: avances que cambian su tratamiento
A esta oferta se suma la apertura de clínicas especializadas en el sector privado y el acceso a ensayos clínicos con fármacos en desarrollo a través de la alianza Puerto Rico NCORP en instituciones como el Hospital Municipal de San Juan y el Centro Comprensivo de Cáncer.
“En Puerto Rico tenemos recursos, especialistas y centros igualmente preparados que en cualquier parte de Estados Unidos y del mundo”, concluyó Cruz Chacón.

