El vitíligo es una condición dermatológica autoinmune que se caracteriza por áreas de despigmentación progresiva en la piel. Esta es una enfermedad que puede afectar a cualquier persona sin importar la edad, teniendo una prevalencia global de aproximadamente de entre 0,5 a 2 %.
Cada historia es totalmente diferente, por ello, en esta oportunidad la Dra. María Elvira Ramos Cortés, cardióloga clínica y paciente de vitíligo, conversó con BeHelath sobre su condición y la manera en que la ha enfrentado tanto personal como profesionalmente.
“Desde hace varios años vivo con el diagnóstico de vitíligo, eso me ha permitido conocer los aspectos médicos, pero también, el impacto que esta condición puede causar a nivel emocional”, expresó.
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Desde el diagnóstico a lo emocional
La doctora explicó que en el momento en el que recibió el diagnóstico de vitíligo fue un proceso fuerte, en el que tenía mucha incertidumbre. Sin embargo, a través del tiempo ha podido ver que puede tener una vida plena, cuidarse y sentir el valor que tiene como persona.
“Yo comencé a ver cambios a los 19 años, pero el desarrollo mayor ha sido en la última década. Presentaba mellones despigmentados y más claros, tengo una cabellera marrón oscuro y en la parte frontal de mi cabeza fue que comenzaron a aparecer manchas blancas y a emblanquecer el cabello”, comentó.
Asimismo, indicó que después las manchas son más evidentes en sus manos, sus dedos ya están casi todos blancos hasta medio brazo y en la actualidad tiene presencia en el área de los labios alrededor de la boca.
“Inicialmente pensé que esta condición estaba asociada a la exposición a la radiación que tengo como cardióloga en los procesos que llevaba a cabo, pero realmente no pudieron confirmar tal cosa”, puntualizó.
Desde el punto de vista emocional, la experta señaló que ha tenido evaluación psicológica y apoyo de psicólogos en el proceso, “sé que el estrés de mi carrera, de mi preparación profesional y de mi ejecutoria como cardióloga también contribuyó. Además, el estrés de ser madre soltera y ese estrés emocional también impactó a mi sistema inmune, afectando los melanocitos y tener entonces mis manchas de vitíligo”.
“El impacto del vitíligo va más allá de la piel, aunque no cause dolor físico y no está relacionado a enfermedades serias, puede ser una condición completamente aislada, pero sí puede afectar la autoestima, la confianza y la salud emocional. Debido a esto, cuando existe desinformación y prejuicios nos puede impactar mucho más”, indicó.
Señales para identificar la condición
La doctora compartió las señales con las que el vitiligo se manifiesta y las personas deben estar atentas:
- El signo más característico es la aparición de manchas blancas o de despigmentación en la piel, estas manchas suelen tener bordes definidos.
- Pueden aparecer manchas en las manos, alrededor de la boca, de los ojos, codos, rodillas, en el cabello, las cejas, principalmente en las pestañas.
“Inmediatamente vemos estos cambios en la piel, es recomendable visitar a un dermatólogo para tener un diagnóstico definitivo”, indicó.
Cuidados para la piel
En cuanto a los cuidados para la piel, la Dra. María Ramos explicó que es importante el uso de bloqueador solar, ya que la protección solar ayuda en las áreas sin pigmentos que son más sensibles a la radiación ultravioleta y las personas se pueden quemar con más facilidad.
“Es importante mantener el seguimiento con un dermatólogo y vigilar los cambios en la piel. Cuando al paciente se le ha ordenado un tratamiento para el manejo del vitíligo, debe darle ese seguimiento y lo más esencial, cuidar la salud mental”, agregó.
Asimismo, comentó que gracias a la ayuda psicológica que ha recibido ha podido hacer las paces con su condición, siendo esta la primera vez que se expresa abiertamente sin inseguridades su historia. “Me siento cómoda, he recibido mucho apoyo de mi familia, de mis hijos, de mis compañeros y no he dejado de ser yo por tener vitíligo”.
“El vitíligo no limita nuestras capacidades ni define nuestro desempeño como ser humano. El hecho de ser médico y tener esta condición me hace ser más empática con mis pacientes, los puedo entender mejor y comprender mejor el impacto emocional que pueden traer estas enfermedades”, recalcó.
Recomendaciones y empoderamiento
En cuanto a las recomendaciones para las personas que están pasando por el diagnóstico de vitíligo, la doctora recomendó que, “las personas no deben enfrentar este diagnóstico solas, deben buscar orientación médica, información de fuentes confiables y que se rodeen de personas que los apoyen. Si sienten que emocionalmente les afecta el diagnóstico, buscar ayuda y no tener temor de buscar ayuda psicológica, esto puede ser muy beneficioso en el proceso de aceptación y adaptación a la condición”.
“Cada mancha cuenta una historia, pero ninguna de ellas disminuye nuestro valor como seres humanos o personas. Nuestra piel puede cambiar, pero la esencia de nosotros permanece intacta. No permitamos que la opinión de otras personas límite nuestra felicidad”, concluyó.
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